home home Lasso: Al prisma de los nuevos desafíos

Lasso: Al prisma de los nuevos desafíos

El tablero político de Ecuador ha dado un giro inesperado, puesto que el país latinoamericano amaneció con un nuevo presidente para el periodo que está lleno de numerosos retos y complejidades por todo lo acontecido.

Ninguno de los escenarios de crisis o disputas en torno a los resultados sucedieron, el candidato de la derecha se impuso con el 52.48%, 4.599.003 votos, 435.366 votos más que Andrés Arauz (47,60 %). Por lo que, este aceptó la derrota, llamó a Lasso, al igual que varios presidentes de América Latina y del mundo, quienes lo felicitaron, mostrando su disposición para trabajar como aliados en la esfera internacional.

Con el 19,74% de los votos, Lasso llegó a la contienda electoral de este domingo, en un margen reñido con el líder indígena Yaku Pérez (19,39%). Mientras que, Arauz fue quien ganó esa primera vuelta con el 32,72%.

De esta manera, el resultado de la segunda vuelta contradijo lo que indicaban la mayoría de las encuestadoras, algo que no es atípico, pero si bien generó una gran sorpresa, lo cual presagia distintos panoramas para la nación. Guillermo Lasso logró con éxito ampliar su base de votantes más allá de la derecha tradicional para superar a la izquierda correísta y convertirse, al tercer intento, en la cabeza del Estado ecuatoriano, prueba ferviente de «el que persevera alcanza».

Una campaña exitosa

Lasso contó, además, para su campaña con dos elementos centrales: el apoyo de los principales medios de comunicación del país, y en segundo lugar, una estrategia comunicacional que acertó en su mensaje, con un fuerte financiamiento, y un despliegue de recursos. Asimismo, intentó transmitir esos objetivos sobre un país construido con esfuerzo y trabajo, proponiendo otras vías, distintas a las que han manejado los presidentes anteriores.

Construyó un discurso y estética, una ficción de su historia y propuesta político-económica para el país que quedará progresivamente al descubierto a medida. No obstante, su debilidad siempre fue un programa de gobierno incompleto frente a las distintas problemáticas que proliferan en el escenario ecuatoriano ante las medidas y pésima gestión de los líderes correístas, lo cuales de cierta forma también significan una situación adversa para el candidato electo debido a marcadas diferencias ideológicas.

Por otra parte, uno de los aspectos más llamativos es que su discurso estuvo plagado de connotaciones religiosas, llamados a la reconciliación y estableciendo «límites» a los movimientos feministas radicales que han proliferado en el territorio.

Pero, ¿quién es Guillermo Lasso?

Lasso es el claro ejemplo de la constancia, como el llamado «eterno candidato», en su tercera vez aspirando a la presidencia tras perder contra Correa en 2013 y contra Lenín Moreno en 2017, obtuvo el triunfo sobre todos los pronósticos de su derrota.

Es un conocido banquero y empresario ecuatoriano que participa en distintos conglomerados financieros, razón por la cual no ha simpatizado con gran parte de los ciudadanos. Sin embargo, es necesario destacar que suele referirse a un origen familiar humilde, que lo llevó a comenzar a trabajar con 15 años en la Bolsa de Valores de su ciudad.

Fue rápidamente escalando posiciones hasta convertirse en presidente del Banco de Guayaquil por casi 20 años. A comienzos de los 90, llegó a liderar la Asociación de Bancos Privados del Ecuador y posteriormente, empezó a interesarse por hacer carrera política, lo que le llevaría a ser nombrado ministro de Economía, ostentando el cargo durante un mes ya que tenía notables discordancias con el presidente Jamil Mahuad.

Sus propuestas, aunque incompletas, más sólidas y tangibles

En su plan de gobierno, el líder propone crear nuevos puestos de trabajo, subir el sueldo mínimo a US$500 al mes, acabar con el hambre de más de un millón de ecuatorianos y atraer inversión extranjera que genere estímulos en la economía nacional e impulsar el desarrollo integral de los ciudadanos a través de mecanismos innovadores, que permitan el fortalecimiento del emprendimiento y el sector privado. No obstante, este se ha centrado en combatir la corrupción tan arraigada, así como también en las instituciones del Estado, lo que ha desencadenado una desconfianza en las autoridades, argumento que ha golpeó el discurso del izquierdista Arauz, quien posee una imponente carga ideológica en el mismo.

Siendo cercano a las ideas del Opus Dei, Lasso, casado y padre de cinco hijos, sorprendió a la ciudadanía durante la campaña electoral, ya que propuso que la escultura de Quito de la popular Virgen del Panecillo rotara para que no le diera la espalda a los ciudadanos del sur.

De modo que siempre ha sido un férreo opositor a cualquier propuesta de ley sobre la despenalización del aborto, pero en campaña se mostró abierto a escuchar a los ecuatorianos y a no imponer su visión e incluso habló de una posible consulta popular sobre el tema para conocer opinión de los ciudadanos. Esto muestra su compromiso de realmente construir una figura de liderazgo que represente y defienda la manifestación de la sociedad.

Promete, además, brindar dos millones de puestos de trabajo, expandir el sector agrícola a través de préstamos a bajo interés y reducir progresivamente los impuestos. Por tanto, se advierte que Lasso defiende la idea de crear empleo y financiar empresas a través del sector privado, lo cual hará desde el público. En ese sentido, tiene el objetivo de generar riqueza a partir de los recursos petroleros, mineros y energéticos mediante la participación del sector privado para reemplazar el financiamiento estatal.

Respecto a la pandemia de coronavirus, propuso vacunar a nueve millones de personas en sus primeros 100 días de gobierno. Habrá “un cambio de modelo que de vuelta a la página al pasado de corrupción, de ineficiencia y de despilfarro de los recursos públicos”, manifestó en campaña.

Cambio de juego en Ecuador

Por si la labor de crear empleo, reducir la pobreza, que aumentó con el confinamiento, y lidiar con la deuda no fuera una tarea suficientemente complicada, Lasso tendrá en contra a la Asamblea Nacional, lo que dificultará la gobernabilidad de un presidente que busca ahora trasladar al sector público sus éxitos financieros en el privado. Esta división en el parlamento dificultará la toma de decisiones ya que ninguna fuerza política posee mayoría absoluta, aunque Guillermo Lasso en todo momento ha apostado por el consenso para la realización de un Ecuador en miras hacia sl futuro.

En segundo lugar, uno de sus desafíos es convencer a los ecuatorianos de que acepten su agenda política y económica para evitar futuros conflictos sociales, cuando llegue la hora de hacer reformas.

Por otro lado, este domingo, luego de emitir su voto, prometió “un Ecuador de oportunidades, un Ecuador libre, donde todas las familias ecuatorianas puedan alcanzar la prosperidad» lo que obtuvo un buen recibimiento en la ciudadanía. Y ahora, que se ha afirmado su victoria frente a su contricante, es propicio resaltar que Ecuador se encuentra en un cambio de juego, con la vista puesta en el desarrollo y un redireccionamiento del país para dejar atrás todos los yugos que impiden su resugirmiento.

 

Lea también: Ecuador decide: dos modelos y un país

Redacción Acción Política

El equipo de Acción Política es el responsable de las actualizaciones de información de actualidad del portal