home Con la palabra, Opinión La mujer mexicana: derechos y participación

La mujer mexicana: derechos y participación

Siempre que leemos, escuchamos y/o conversamos sobre el tema de la mujer, reluce la frase Por primera vez: por primera vez una mujer llegó a la luna, por primera vez una mujer alcanzó este puesto directivo, por primera vez una mujer llegó a ser presidenta y a estudiar en la universidad. Por primera vez. En esta columna, revisaremos esos primera vez de la mujer mexicana para comprender un poco mejor las luchas que han librado desde hace dos siglos para alcanzar sus derechos, entendiendo que han logrado muchos cambios, pero que los desafíos presentes, aun requieren que sigan luchando, pero más importante, que todo el conjunto de la sociedad las acompañe en este proceso.

 La mujer mexicana puede votar desde 1955. Fue largo el trayecto de su lucha para alcanzar derechos políticos y civiles, y hoy, en el mundo entero, Latinoamérica, pero concretamente en México, los avances jurídicos en materia de derechos para las mujeres son cuantiosos. Sin embargo, históricamente hablando, la tradición judeocristiana y el Estado relegaron a las mujeres prácticamente a ser menores de edad, supeditadas a sus padres o esposos.

Hoy, como ya dije, la realidad es otra: la mujer ha alcanzado a fuerza de lucha conquistas que en otros siglos eran imposibles. En México, concretamente, ya desde la independencia, las mujeres tuvieron mucho qué decir, y mucho por lo cual luchar: por primera vez, en el estado de Zacatecas se funda la primera revista feminista llamada El abanico en 1826. Para 1884, otra revista Violetas de Anáuac, comenzó a escribir en sus páginas temas relacionados con el voto femenino. En el siglo XX, concretamente en 1916, se celebró por primera vez un Congreso femenino en Yucatán, que fue un paso importante para que en 1922 las mujeres pudieran participar en procesos electorales municipales y estatales[1], y así además tener representación en el congreso local.

Para 1953, el presidente Adolfo Ruiz Cortines, modificó el artículo 34 de la Constitución Mexicana que previamente garantizaba la ciudadanía solamente para los varones. En la histórica modificación, el texto quedó así: “Son ciudadanos de la República los varones y las mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan, además, los siguientes requisitos: haber cumplido 18 años, siendo casados, o 21 si no lo son, y tener un modo honesto de vivir”[2]. Así México pudo conocer sus primeras senadoras hacia 1964, y por supuesto, en 1979, la primera gobernadora electa popularmente en el estado de Colima: Griselda Álvarez.

Desde ahí, las mujeres han abonado un camino fértil a sus luchas, la despenalización del aborto, el matrimonio entre mujeres, por ejemplo, es permitido en sólo 19 estados del país[3]. Uno de los más graves desafíos para la comunidad política es propiciar un freno a la violencia contra la mujer, materializada muchas veces en los feminicidios. Según la BBC 2020 cerró en México con 3.723 muertes de mujeres sólo por el hecho de serlo, cifra profundamente lamentable.

Hacia la igualdad sustantiva

El enfoque de género no es solamente la digna lucha que históricamente han llevado las mujeres, ni tampoco el texto jurídico que desmonta una legislación discriminatoria. Estamos hablando de que el enfoque de género estrecha las brechas que impiden que la aplicación de las normas en materia de género se haga efectiva. De eso se trata la igualdad sustantiva, no solamente que se promuevan legislaciones que favorecen a la mujer, sino que éstas tengan aplicación y cumplimiento en la realidad, así como el acompañamiento de políticas públicas que profundicen más en una perspectiva amplia, con voluntad política para que las mujeres puedan vivir plenamente en igualdad con respecto a los hombres. Ahí está otro desafío más allá de la legalidad vigente, que como he dicho, ha avanzado.

Las venideras elecciones

El censo electoral de 2020, arrojó que 51,2% de los mexicanos son mujeres, es decir, son la mayoría de la población[4]. La paridad en todo fue aprobada por disposición constitucional hacia 2019, dejando el camino libre para que las mujeres puedan acceder a cargos decisorios en todos los ámbitos de la esfera pública. Queda entonces el camino para que la igualdad sustantiva se ponga de manifiesto como principio rector del cumplimiento de este logro que tuvieron las mujeres, que los partidos políticos, que las ONG´s sean vigilantes en el cumplimiento de esta disposición constitucional, para así y de verdad, puedan asistir a unas elecciones tan importantes como las del 6 de junio, tanto electoras como candidatas, en igualdad de condiciones que nosotros los hombres, recordemos que este proceso electoral ha sido catalogado en el espectro político mexicano como el  más complejo e importante de la historia.

Queda entonces, en definitiva, profundizar el camino para que daca vez más mujeres rompan el techo de cristal y siempre que leamos el primera vez que, en el futuro, lo hagamos ya en plena igualdad sustantiva de las mujeres y como recordatorio de las luchas que abanderaron a lo largo de la historia.

El próximo lunes, se conmemorará el Día Internacional de la Mujer y este artículo es un homenaje, a la mujer mexicana y a la mujer en todo el mundo. Mi mensaje de solidaridad y de acompañamiento en la lucha, sobre todo a las mujeres que en el mundo islámico sufren los vejámenes más atroces que se han conocido en la historia.

[1] “Tuvo Yucatán sus primeras diputadas en 1922”: https://bit.ly/2OghT0a

[2] “3 de julio de 1955 por primera vez la mujer mexicana emite su voto” https://bit.ly/380aSYI

[3] “Breve historia de los derechos de la mujer en México” https://bit.ly/3q72zAw

[4] “En México somos 126.014.024 habitantes: censo de población y vivienda 2020” https://bit.ly/2OfuAIK

Amaury Mogollón

Consultor político especializado en Campañas Electorales y Comunicación de Gobierno. Director General de la Consultora Acción Política. Escritor y conferencista.