jueves, mayo 26, 2022
HomeAnálisisA la caza del lagarto: El vacunagate peruano

A la caza del lagarto: El vacunagate peruano

La verdadera crisis es la moral. El COVID-19 ha ido revelando lo peor y lo mejor de las personas siguiendo la misma línea realista de la famosa obra La Peste de Albert Camus, esto lo vemos con mayor énfasis en la clase política, quien tiene especial protagonismo en esta pandemia porque la calidad de su liderazgo define la vida o la muerte y no es “jugar a ser Dios”, sino de salvar vidas haciendo lo humana, racional y eficientemente posible. Las decisiones de los Presidentes definen la existencia y calidad de vida, echarles toda la culpa a los ciudadanos resulta una excusa floja y mediocre porque si bien existe responsabilidad compartida, existe un mayor grado de responsabilidad en la clase política en esta guerra contra el COVID-19.

El martes 09 de febrero de 2021 se inició oficialmente el proceso de vacunación en el Perú con el primer lote de vacunas adquiridas por el Estado a la farmacéutica china Sinopharm, bajo la campaña “Pongo el hombro por el Perú”. Cabe destacar que antes hubo una serie de imprecisiones por parte del Gobierno, incumpliendo una serie de fechas de llegada vacunas, lotes adquiridos, todo con un aire de misterio argumentando eran compras complejas y confidenciales. Se podría afirmar que la adquisición de vacunas fue por precisión de la sociedad civil, dada la gran cantidad de contagios y fallecidos frente a la inacción e ineficiencia del Gobierno.

Por otra parte, el 10 de febrero, el programa de televisión opositor al Gobierno “Beto a Saber” conducido por Beto Ortiz, quien entrevistó a Carlos Paredes a raíz de su nuevo libro titulado: “El perfil del Lagarto” reveló que el expresidente Martín Vizcarra se habría vacunado en secreto junto con su esposa Maribel Díaz con vacunas de Sinopharm, lo cual sería ilegal porque no formó parte de los ensayos clínicos que realizó dicha corporación junto a la Universidad Cayetano Heredia. Con fecha miércoles 11 de febrero, Vizcarra confirmó su vacunación secreta dando excusas irrisorias e inverosímiles, adicionando que también se vacunó su hermano César.

También se puede resaltar que Martín Vizcarra fue vacado por incapacidad moral por el Congreso de la República y actualmente es candidato al Congreso por el Partido Político SOMOS PERÚ. Al mismo tiempo, se encuentra investigado por diversos delitos de corrupción, no obstante, dada su anterior investidura presidencial estaría “protegido”, siendo una posibilidad el antejuicio político.

Posteriormente, el 15 del presente mes, el Presidente Sagasti en conferencia de prensa junto con la Primera Ministra Violeta Bermúdez, reveló la existencia de una lista de 487 personas que habrían sido vacunados de manera ilegal, entre ellos funcionarios públicos, médicos, líderes de opinión y sus familiares. En esta “lista negra” destaca la figura de la anterior ministra de Salud, Pilar Mazzetti, quien lo negó desde un inicio, pero las pruebas le obligaron a confesar. También destaca la figura de Elizabeth Astete, ex Ministra Relaciones Exteriores, que parte de la comisión encargada de la compra de las vacunas para el Perú y la primera en confesar su vacunaciób.

Actualmente se creado una comisión del MINSA (Ministerio de Salud) para investigar la vacunación irregular de altos funcionarios y otros personajes implicados, mientras que la Fiscalía de la nación ha empezado una investigación preliminar por los presuntos delitos de concusión y negociación incompatible o aprovechamiento indebido del cargo, incorporando a Mazzetti y Astete. A su vez, la Procuraduría le solicitó la detención por 7 días de los involucrados.

En este punto es importante precisar que estas acciones no tendrían la eficacia que corresponde, debido a que los delitos imputados tienen penas o sanciones menores. Según expertos, los delitos que sí corresponderían a los implicados son los delitos de colusión y cohecho que tienen sanciones más graves. Asimismo, la Procuraduría no tiene facultades legales para solicitar detenciones prelimares por lo cual sería un “imposible jurídico”.

Para entender el vacunagate peruano, es clave la figura de Germán Málaga, porque él es encargado de la investigación de los ensayos clínicos de la vacuna Sinopharm en la Universidad Cayetano Heredia (UPCH). Este personaje habría vacunado en secreto al expresidente Vizcarra, esposa y hermano. Por ello, habría dispuesto indedamente las 3,200 dosis adicionales que la cooperación farmacéutica dispuso exclusivamente para el equipo encargado de la investigación cientifica. Ante la Comisión del Congreso de la República Málaga manifesto que la UPCH se habría quedado con 2,000 dosis y la Embajada China se habría quedado con 1,200 dosis.

Germán Málaga evidenciará el incumplimieno del rigor científico en el uso de las 3,200 y uso indebido de las mismas a personas ajenas a los fines estipulados, lo cual es un daño que se hace a la ética profesional y a la ciencia misma que tiene un rol tan importante en la lucha contra la pandemia.

Se habla de una segunda lista de “beneficiados” indebidamente con estas vacunas con figuras variadas del acontecer político, empresarial y hasta de farándula local. Mas allá del proceso investigador y sancionador, lo único cierto y real es que hay miles de peruanos que están muriendo asfixiados y la economía va en declive. Estos ilícitos no impiden que el Gobierno peruano compre oxígeno, camas UCI, pruebas moleculares y afines frente a la lucha COVID. Hay recursos, pero la voluntad parece estar ausente, más aún frente a las próximas Elecciones Generales de abril 2021 que podrían peligrar.

La corrupción es el peor mal del mundo y muestra su peor rostro en la pandemia, ante una clase política indolente y ciudadanos carentes de valores. La corrupción tiene 2 caras: corruptos y corruptores a formar parte de la solución, no formar parte de esta maldición, a tener memoria, a exigir justicia. Seamos jueces con nuestro voto y acción responsable.

Lea también: 5 compañias tecnológicas más grandes del 2021

Latinoamérica

Recomendados