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De la campaña al gobierno: prepárate para la crisis

Cuando un funcionario, aspirante a cargo público o en alguna conferencia me pregunta, ¿qué es comunicación de crisis? o ¿cómo se maneja una crisis?, inmediatamente vienen a mi mente las imágenes del documental Our Brand is Crisis, estrenado en el año 2005, un filme extraordinario que nos muestra en tiempo real, el desarrollo de los acontecimientos durante la campaña del candidato por el partido Movimiento Nacionalista Revolucionario, Gonzalo Sánchez de Lozada (Goni), quien buscaba por segunda ocasión ser presidente de Bolivia, luego de haber sido el máximo dirigente de la nación andina de 1993 a 1997.

Y, ¿Qué tiene de extraordinario este filme? pues bien, este debería de ser un documental obligatorio para todos aquellos que nos apasiona la comunicación política, incluso para los mismos políticos. En una hora y media se sintetiza un año de campaña electoral y se recopilan una serie de eventos en los cuales podemos observar cómo se prepara una elección, los recorridos, los mítines y hasta las reuniones del war room, además de todo el ambiente que se vive durante una campaña política intensa, llena de altibajos, porque debemos de tener claro que esto no se trata de miel sobre hojuelas. Si no han visto la película les recomiendo que lo hagan porque no voy a contar el final de la historia y, si ya la vieron, seguramente lo siguiente les sonará familiar.

Sabemos que el ejercicio del poder no es fácil, y máxime si nos referimos a países tan convulsos como los latinoamericanos, en donde cada uno tiene sus propias condiciones estructurales con problemas heredados que se han convertido en una verdadera olla de presión, que se deben de procurar resolver día con día en el ejercicio del cargo.

Como lo refiere el ex presidente de Colombia, Ernesto Samper Pizano, en el libro 7 Herramientas para apagar una crisis de gobierno, del reconocido consultor colombiano Mauricio de Vengoechea, la ausencia de canales para la resolución de conflictos políticos ante las fracturas institucionales, el asedio a los presidentes debido a confrontaciones sociales, la oposición en los congresos, la corrupción que brota a simple vista cuando de presupuesto se trata, pasan una enorme factura a los presidentes a quienes, en el mejor de los casos llegarán al final de su mandato con un enorme desgaste, prácticamente solos y aislados del clamor popular, ese clamor que en época de campaña les hacía creer que de eso se tratarían sus 4, 6 u 8 años en la silla presidencial.

El mismo Samper a quien le tocó vivir en carne propia la crisis durante su período presidencial, nos ayuda a entender la importancia de preparar un equipo de gobierno desde el momento en que se está en campaña, el cual, asumirá su responsabilidad inmediatamente después del día de las elecciones, este equipo deberá estar preparado para establecer las bases programáticas del plan de desarrollo, crear bases de datos de los distintos actores que en el ejercicio del cargo se convertirán en aliados o detractores del gobierno, Samper también señala que el continente latinoamericano es propenso a los desastres naturales, por lo que crear redes de protección social y prevención de los mismos es de vital importancia.

Nicolas Maquiavelo (1513) refería que “Los príncipes sabios no sólo deben preocuparse de los escándalos presentes, sino de los futuros, y tratar de evitarlos por todos los medios; porque si se prevén con antelación, se pueden remediar fácilmente, pero si se espera a tenerlos encima, la medicina no llega a tiempo, puesto que la enfermedad se ha vuelto incurable”. Y aunque en la región se están dando cambios importantes en cuanto al tratamiento de las crisis, bien sea durante la campaña o del gobierno, existen aún quienes se resisten a invertir gran parte de su esfuerzo en prevenir este tipo de situaciones, que, si bien no se podrán evitar, tendremos listo el tratamiento para cuando se necesite utilizarlo.

Durante la campaña electoral se integran grupos que se dedican a elaborar planes y propuestas en materia de políticas públicas, que en el mejor de los casos y de ganar la elección, estos cuadros pasan a formar parte de la estructura de gobierno, sin embargo se descuida una parte fundamental; el equipo de campaña, encargado de realizar la comunicación y el márketing político, por lo general se desintegra o son asignados a otros cargos en los cuales ya no es su ámbito de competencia continuar con las labores de mantener una campaña permanente de comunicación dentro de la gestión. Algo que sin lugar a dudas puede afectar al gobernante, ya que un nuevo equipo deberá de organizarse y aprender la metodología de trabajo, que en muchos casos no es suficiente si no se tiene el background de la campaña.

Debemos de tener claro que es inminente que las crisis pueden suceder, ya que estas son influenciadas por factores económicos, políticos, sociales, de seguridad, ambientales, entre otros, a los cuales un gobernante se enfrenta día con día. Ninguna crisis es igual, sin embargo podemos ver que muchas de estas se originan debido a la falta de atención en los problemas prioritarios que se debe de tener en una agenda de gobierno, agenda que deberá de ser evaluada constantemente para medir el nivel de riesgo que se tiene de cada uno de estos, por tal motivo es necesario mantener un equipo o comité de crisis con el cual reunirse cada mañana o por lo menos dos o tres veces por semana, este equipo deberá de estar informado de cada uno de los elementos que pueden alterar o generar cambios en estas dinámicas.

Ante esto, es recomendable que, de ganar las elecciones, se conserve a los mejores cuadros identificados durante la campaña, para que integren el denominado comité de crisis, ya que deberán encargarse de establecer escenarios a corto, mediano y largo plazo, así como brindar líneas estratégicas para la prevención y contención de eventos que pueden afectar a la institucionalidad. En muchas ocasiones a los gobernantes no les gusta la idea de escuchar que algo está mal o se está saliendo de control, sin embargo, tomar una actitud de apertura a escuchar puede ser la diferencia entre actuar para evitar la escalada de la crisis, o enfrentarse a los titulares de prensa y hasta la protesta social.

“El vencedor anticipado es aquel que calcula todo; el perdedor anticipado es el que calculó poco. Quien mucho calcula, vence; quien poco, perece. ¡Desdichado aquel que no hace ningún cálculo! Es así como yo anticipo la victoria y la derrota” (El Arte de la Guerra, 2017, 34).

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Edgar Ibañez

Asesor en comunicación estratégica y marketing político, creación de marca personal y manejo de crisis.