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Elecciones, estrategia digital y pandemia

Todos coincidimos que el 2020 fue un año atípico por donde lo veamos, si bien ya hablábamos de la Revolución 4.0 y la tendencia a que tanto como los negocios, las campañas electorales y la comunicación se volverían más digitales, la pandemia nos obligó a digitalizarnos evidenciando el poco entendimiento de las plataformas, como funcionan y para qué tipo de actividades sirven como el teletrabajo, el comercio electrónico y la educación.

Incluso organizaciones que en el pasado ya habían intentado utilizar herramientas como zoom pero habían desistido de usarlas porque les parecía “demasiado difícil” adaptarse, ahora tuvieron que lanzarse al ruedo sí o elegir morir en el intento.

Y qué decir del próximo proceso electoral que ya se vive en México, los actos multitudinarios  y recorridos físicos en el territorio donde los candidatos mostraban el músculo y aprovechaban para acercarse a los electores y tratar de convencerlos quedaron atrás, pues los eventos masivos abren la puerta a la propagación de contagios, por ello las redes sociales y plataformas online será donde se disputen las campañas electorales.

Así lo explicó el doctor en Ciencia política, Jesús Aguilar

“Las Redes Sociales se van a explotar mucho, en los medios se va a ver mucha campaña intensificada y tendrá que haber acuerdos del ámbito electoral con los actores, los candidatos, para que puedan desarrollar sus campañas”.

Un claro ejemplo de ello, es el “Score de Influencia” presentado por casas encuestadoras en días anteriores, el cual mide el nivel de influencia y liderazgo que ejercen los Gobernadores en redes sociales y que ahora se considera parte de su “Capital Político”.

Aunado a esto, desde hace varios años las redes sociales se convirtieron en la primera fuente de información para buena parte del electorado, sobre todo los más jóvenes, quienes de acuerdo a diferentes encuestas son los que menos participan en los procesos electorales y los que menos se sienten identificados por algún partido político.

Empezamos a ver las redes sociales inundadas de campañas políticas, aunque la gran mayoría sin un eje claro de comunicación o estrategia que las distinga y mucho menos, que ayude a crear un canal bidimensional de comunicación entre candidatos y electores.

Ahora bien, la pandemia no ha terminado, no podemos decir que hablamos de elecciones “post pandemia”, de hecho se encuentra en uno de los momentos más críticos en el mundo y sobre todo en México. La gente va a pasar factura a los políticos y va a evaluar el trabajo que realizaron durante sus mandatos, quien administró de mejor manera la pandemia y quien estuvo más cerca de la gente.

Con esta nueva digitalización de la vida, el ciudadano se está volviendo más observador y crítico, las famosas “Fake News” están a la orden del día y cada vez más, las plataformas como twitter, están tratando de evitar que se comparta contenido que desinforme o incite al odio.

Además, la pandemia brinda el contexto perfecto para generar una serie de normativos sobre la distribución de contenidos falseados en la que se involucran, por primera vez, los algoritmos de las redes sociales

Un claro ejemplo es la suspensión permanente de la cuenta de Twitter del ex presidente Donald Trump, durante todo el 2020 tuvo una relación muy complicada con las redes sociales, no solo fueron su canal favorito de difusión, también fue censurado. En sus ataques de ira pretendió incluso prohibir Tik Tok.

Pero regresemos a lo que nos tiene aquí, la importancia de una Estrategia Digital en las campañas políticas, ya decíamos que, lo que vemos son redes sociales inundadas de anuncios de políticos peleando por demostrar que son la mejor opción y sobre todo polarizando.

Recordemos que, los usuarios de plataformas digitales incluso pagan una suscripción para no recibir publicidad, no debemos olvidar que las redes sociales siguen siendo muy personales, donde no solo los usuarios se informan, también buscan entretenimiento, empleo y la posibilidad de relacionarse con amigos, familia e incluso su pareja sentimental.

Así que les cae muy mal la invasión de políticos en las redes, con ese discurso de promesas que resultan poco creíbles porque sigue existiendo esa disociación entre los políticos y los ciudadanos.

Cuando la novedad de la comunicación invadió el terreno de la política fueron muchos los políticos que se lanzaron a comunicar sus acciones de gobierno. Desde ese entonces, se dedicaron a saturar de información a los ciudadanos, a modo de informe, las acciones de gobierno.

“Repavimentamos 500 km de vía pública”, “Instalamos 300 cámaras de vigilancia”, “Recuperamos los deportivos del municipio” “Gestionamos 100 millones de pesos” son algunos de los innumerables mensajes que podemos leer. Ahora bien, 300 cámaras de vigilancia ¿es mucho o es poco? La respuesta a este interrogante se torna poco significativa cuando se advierte el despertar de una ciudadanía más exigente y demandante con sus representantes que no se conforma ni contenta con la figura de un alcalde, cuya función se limita a garantizar el buen funcionamiento de los semáforos o a arreglar los baches de la calles.

¿Qué importa si es mucho o poco? cuando las demandas y las exigencias del pueblo son otras, cuando esa cifra lanzada con orgullo por el “líder” no sirve para llenar los bolsillos de la gente y sí para llenar los libros de estadística que además, nadie consulta.

La comunicación autovalorativa ya no conmueve y mucho menos vende. Quizás el principal malestar de la gente en estos tiempos sea la distancia que la separa cada vez más de sus representantes.

Hoy en día, existen nuevos retos, y en este sentido, aquel que hoy se jacte de ser un líder político tendrá que descubrir las creencias, singularizar los sentimientos de los habitantes, crear e identificar el relato que puedan creer sus electores.

Parece que por más ciudadanos que se presenten los políticos, cuando es hora de la campaña, se montan en un disfraz de inalcanzables y todopoderosos que lejos de conectar con su audiencia, se vuelven lejanos e incluso desagradables.

Por ejemplo, si el candidato tendrá algunos encuentros en territorio se espera mínimamente que priorice el respeto a las medidas sanitarias.

Entonces ¿cómo hacer una Estrategia Digital que sea efectiva? Aquí van algunos puntos para tomar en cuenta:

Sincroniza la campaña política en tierra con la de aire.

Aunque ya dijimos que la estrategia de aire tendrá más relevancia e impacto, es importante que los electores vean a un candidato real, humano y que empatice tanto en la vida real como en el internet.

Hemos visto a muchos políticos que realmente no tienen una estrategia general de campaña y que creen erróneamente, que deben tener miles de seguidores y/o likes en sus publicaciones y que eso los hará ganar la elección.

Lamentamos decepcionarlos, los seguidores y los likes no ayudan mas que a levantar el ego de los políticos si realmente no se cuenta con una comunidad sólida que actúe frente a un cierto llamado a la acción que, en este caso, es salir a votar el día de la elección.

Además los algoritmos de las redes sociales están priorizando el contenido de calidad que aporte valor.

Aportar valor

Ya dijimos también, que utilizar las redes sociales para “informar” las actividades que realizan no aporta ningún valor, se trata de proporcionar información que le sirva a los internautas.

Antes de decidir publicar un post o una foto preguntémonos ¿Le puede servir esto a mis seguidores? Si la respuesta es sí, entonces adelante.

 

 Conectar con la audiencia

También hemos dicho que hoy más que nunca la gente quiere sentirse escuchada y comprendida, imaginemos que esas personas que queremos que nos escuchen están delante de nosotros, pensemos en sus necesidades, en sus dudas, ¿Cómo podemos ayudarle a resolverlas desde nuestras propuestas?

Ahora bien, no se trata de hablarles a todos de la misma forma, debemos identificar a nuestra audiencia, microsegmentar.

Feedback

No se trata sólo de lanzar mensajes, hay que darles seguimiento, cuando los usuarios de internet en general interactúan con una cuenta de empresa, figura pública o político esperan un tiempo de respuesta de 4 minutos, ¿cuanto tiempo te estás tardando en responder?

Por último diré lo siguiente y me iré lentamente…

La carrera comienza antes del anuncio.

¿Han notado que cuando se acercan las campañas empiezan a enviarnos cientos de solicitudes para dar “Me gusta” a paginas de personas que solo tenían perfil personal y que todos deseamos se terminen las campañas para que dejen de bombardearnos? Sí, los políticos sólo tienen activas sus cuentas durante la campaña, cuando se terminan, las abandonan, sobre todo si pierden.

Por lo anterior, si tu eres un político que quiere tener buena presencia en redes sociales, vas tarde, antes de que se anuncie oficialmente que se esta postulando para un cargo, antes de que los partidarios y los opositores tengan la oportunidad de analizar cada paso de tu campaña, debemos tener  presencia en las redes sociales.

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Renata Reyes

Licenciada en Contaduría por la UNAM, Renata Reyes ha dedicado su experiencia profesional en el área del marketing digital y político, certificada por la Universidad Pontificia Bolivariana campus Bogotá, Colombia como Social Media Manager, es miembro de la Comunidad de Community Managers de America Latina y Speaker en la Cumbre Mundial de Comunicación Política, imparte cursos de capacitación y se dedica profesionalmente a crear estrategias digitales que conecten con las emociones.