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Mujeres abriéndose paso en la política

Realmente es importante reflexionar si las mujeres toman decisiones de Estado sustantivamente diferentes que sus contrapartes. El cambio de paradigma puede que no dependa sólo de una cuota.

La participación de las mujeres en la vida pública es histórica, pero no lo suficientemente reconocida, el periodismo sin Leona Vicario, la Independencia sin Josefa Ortiz de Domínguez, el voto de las mujeres sin esa iniciativa de Hermila Galindo, entre muchas otras mujeres que han aportado a los grandes cambios de la historia de México. Y por supuesto que no ha sido menor su lucha por abrirse lugares para su participación política, de ahí nace que se pidan cuotas de género, una herramienta de acción que da a un porcentaje de mujeres puestos de candidatura política y toma de decisiones.

La participación de las mujeres en política ha sido escasa en relación con el volumen de población que representa. Habría que preguntarse si estas muestran realmente un desinterés por integrarse en la política o si, por el contrario, es la propia sociedad quién al hacer el reparto de responsabilidades las ha relegado. Aunque esta situación se ha ido modificando poco a poco por la propia demanda de la población femenina que ha exigido una serie de reformas que en algunos países han implementado, como lo es la aparición de nuevos temas en los programas de los partidos, nuevos sistemas para la selección de candidaturas y el establecimiento de nuevas estructuras de gobierno como ministerios para mujeres.

Las cuotas han sido un factor importante para incrementar la proporción de las mujeres encargos de toma de decisión. Sin embargo, rara vez se aplican en la conformación de los distintos niveles de gobierno, especialmente los gobiernos locales, en donde la participación delas mujeres aún se mantiene bastante baja.

México ha logrado grandes avances en esta materia. Se llevó a cabo una reforma constitucional que establece la paridad en candidaturas al Poder Legislativo. Pero a pesar de eso, todavía no se logra esa inclusión que se necesita, sobre todo en el nivel local. La meta es incrementar el número de mujeres en puestos de representación y toma de decisiones a nivel nacional, estatal y municipal, con el fin de fortalecer y respaldar las capacidades de mujeres políticas en todos los niveles.

En cualquier caso, las mujeres poco a poco se están incorporando a la vida política, y a pesar de todo, van adquiriendo mayor relevancia, asumiendo mayores cargos y responsabilidades.

Como bien lo dijo Hillary Clinton:

“Cuando no hay techos, el cielo es el límite. Así que sigamos adelante, hasta que cada una delas millones de mujeres y niñas tenga la oportunidad que merece”.

Un ejemplo digno de reconocer es el Servicio Exterior Mexicano, donde el ingreso depende delos méritos personales y la participación de las mujeres se ha incrementado sin tener que exigir una cuota de género.

Recuerdo a Michelle Bachelet, Margaret Thatcher, Hillary Clinton y Angela Merkel quienes han demostrado con su participación que las barreras de género pueden romperse sin cuotas.

.La evidencia muestra que las mujeres líderes suelen tener más compasión, empatía y un estilo de negociación más abierto e inclusivo. Esto definitivamente no es necesariamente cierto para todas las mujeres, hay muchos estilos de liderazgo y personalidades.

Según los estudios, las ideas modernas del liderazgo transformador están más en relación con las cualidades que las mujeres por lo general comparten: la empatía, la inclusión y un estilo de negociación abierto.

En las naciones en desarrollo, la participación de las mujeres impacta la forma en que se gastan los recursos, mostrando cómo las mujeres en el mundo en desarrollo experimentan las problemáticas de manera distinta que los hombres. El liderazgo de las mujeres apoya e impulsa cambios directos en las estructuras de la política, como el permiso parental, el cuidado infantil y el sueldo.

Los países en desarrollo no son los únicos que pueden beneficiarse del aumento de la participación femenina en la fuerza laboral. Un informe sostiene que Japón podría aumentar su PIB absoluto en un 12.5% si la participación laboral femenina subiera igualando a la de los hombres.

Por otro lado en Canadá, un estudio sobre el impacto de las mujeres en el servicio público revelaba que las mujeres tienen un claro impacto sobre las “políticas, programas y operaciones de la industria pesquera, automotriz, la seguridad nacional, los recursos naturales, el medio ambiente, la ciencia, los recursos humanos y las relaciones internacionales”.

Este impacto no solo surge de la inclusión de la perspectiva de las mujeres, sino también de estilos de liderazgo que son abiertos, colaborativos y menos jerárquicos.

Puede que el cambio de perspectiva no dependa solamente de una cuota, sino de un conjunto de elementos que cambien la percepción de la gente y las resistencias. Que aseguren que las mejores mujeres y los mejores hombres lleguen a los cargos de alto poder y garanticen nuestros derechos, nos defiendan y realmente nos hagan sentir identificados e incluidos.

Es por esto que cada día comenzaremos a ver más mujeres participando de forma activa en cargos públicos y abriéndole puerta a siguientes generaciones para así lograr con hechos cambiar la percepción que aún mucha gente tiene sobre que la política está más enfocada en el género masculino.

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Consultor en imagen pública y estratega político.
Especialista en manejo de crisis, posicionamiento de personaje y estrategia en medios de
comunicación.

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