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La importancia del branding: Campaña o gobernanza en tiempos de COVID-19

Mucho se ha criticado la actuación de los mandatarios ante el manejo de la pandemia por Coronavirus, pero ¿cuántos de ellos lo han visto como una oportunidad de posicionamiento? ¿A quiénes les ha representado un verdadero reto como gobernantes esta crisis mundial? ¿Hablan de votos o de personas?

Si bien la pandemia no distingue colores ni ideologías, ha representado para cada uno de los países una guerra bacteriológica, que se debe atender con responsabilidad; no hacerlo, sin duda hará pagar facturas muy altas socialmente. En política no será excepción, gobiernos culpándose, gobiernos que no cancelan campañas electorales pese a la medidas de sanidad básicas, líderes políticos que desafiaron a la enfermedad llamando al pueblo a hacer una vida normal, en contraste con otros que prefirieron tomar una postura totalmente radical ante la eminente amenaza.

En política nada es casualidad y todo es causalidad. Vladimir Putin, presidente de Rusia buscaba la proyección de su branding en plena emergencia; irradiaba confianza en la respuesta de su gobierno, asegurando que todo estaba “bajo control”, mantenía reuniones multitudinarias e incluso fungió como rescatista y líder solidario con otros países; sin embargo, conforme avanza la crisis se ve a un líder casi imperceptible, sin propias evaluaciones ni plan de acción limitándose a medidas dispersas. Líder “contradictorio”, ordena confinamiento obligatorio durante abril con sueldos, penas de prisión de hasta cinco años a personas que llegan del extranjero o están bajo seguimiento y violan la cuarentena pero la otra cara de la moneda es que continúa sin cancelar votación para aprobar los cambios a la Constitución que le permitirían su reelección así como el desfile más importante en Rusia por el triunfo en la Segunda Guerra Mundial sobre la Alemania Nazi, ¿contradictorio o totalmente intencionado? Lo cierto es que Rusia se encuentra entre contención, oportunismo y desinformación.

En el caso de Italia, España y Francia, se siguieron los protocolos de contención dictados por la OMS, no obstante, para la gente se actuó demasiado tarde tratando de evitar un paro económico, ¿Cuál fue la factura? La cantidad de muertos en dichas naciones y el juicio negativo hacia sus gobiernos fortalecido por la oposición como es el caso de España con el Partido Popular que no acepta un gran acuerdo nacional con partidos regionales y agentes sociales para afrontar la crisis económica y social; eso es política, cada paso errático del gobierno significa un punto a favor para la oposición y por qué no aprovechar para ganar aceptación como partido.

Otro factor que incide en la imagen del líder político es la transformación de la geopolítica que se ejemplifica con las posturas de Francia y Reino Unido, los cuales piden explicaciones a China por su gestión de la pandemia. Londres aseguró que la cooperación con Beijing no podrá continuar “como si nada hubiera pasado”. El clima político internacional siempre va a perjudicar en la forma de gobernar, este exige cambios en los tratados comerciales y leyes que no pueden ser prueba y error.

A estas solicitudes se suma Estados Unidos de América que si bien la gestión de esta pandemia puede significar la continuidad o el cambio de partido en el poder. Tenemos a un Trump en el gobierno que hasta hoy ha naufragado haciendo uso en momentos de declive, su carta fuerte: México y sus migrantes. Esta pandemia al igual que Rusia, es un gran juego político porque se ha visto a una oposición liderada por el virtual candidato presidencial demócrata Joe Biden que asegura que hay un atraso significativo en la pruebas realizadas de COVID-19 y acusó al presidente Trump de delegar las decisiones difíciles a los estados de la Unión Americana, por esa falta se ha notado estados con mayores decesos que otros como Nueva York que se convirtió en el epicentro de ese país.

La ventaja de ser oposición es que siempre se tiene la solución en el timing adecuado, por lo que Biden sugiere que el gobierno federal estableciera una «Junta de Producción Pandémica» para coordinar las pruebas. Biden conoce las debilidades de Trump y su gobierno antes y durante el coronavirus, la estrategia radica en tomar esas debilidades como bandera de lo que no que se debe de hacer como gobernante y asimilando que el candidato Biden conoce las necesidades actuales de los norteamericanos.

En cuanto a paises como México y Brasil se ha visto a líderes en campaña de autoritarismo y egocentrismo, más alla de las indicaciones de la OMS. Andrés Manuel López Obrador invitando a la gente estando ya en fase 2 a salir, abrazarse y besarse cayendo en el sarcasmo. Hablando de Derechos Humanos cuando no se cuenta con lo mínimo para abastecer al sistema de salud y así atender de forma digna a los infectados. Disfrazando su ineptitud y falta de criterio con declaraciones a cerca de su revocación de mandato si es que la gente esta insatisfecha con su gestión, mientras que en plena pandemia hace tratos con EUA por petróleo donde México no es precisamente el beneficiado, la rifa del avión presidencial no se detiene frente a la crisis económica que se avecina.

Es pronto para saber quién lo está haciendo bien y quién lo está haciendo mal, pero no es pronto para mencionar que los capitales políticos no perdonan y menos la sociedad que cada vez exige mejores líderes.

Previo al Coronavirus ya existía una crisis política mundial, los gobiernos y las propuestas políticas ya no eran confiables para la ciudadanía; es en este análisis donde como figuras públicas se debe recapacitar y tomar decisiones que representen al pueblo y no los intereses políticos. Decisiones que a largo plazo sumen más de lo que puedan restar, es lo que hoy da como propuesta política, lo que no implica reaccionar con medidas desesperadas para catapultar el branding, una buena gobernanza implica dar resultados en pro de la gente; antes, durante y después de la crisis, eso es gobernar que sin mayor esfuerzo conduce a una invaluable campaña permanente.

¿Por quiénes volverían a votar?

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Mariafernanda Bolaños Casillas

Licenciada en Publicidad y Medios de Comunicación con Máster Universitario en Comunicación y Marketing Político por la Universidad Internacional de la Rioja, España. Ha desempeñado cargos en diversas instituciones públicas mexicanas, como el Senado de la República, así como ponente en diversos foros y cumbres, con temas relacionado a la comunicación política.     Ponente en el Taller de Liderazgo y Comunicación llevado a cabo por Kybernus, México Youth and Democracy y la red Global de Jóvenes Políticos.