home Expediente, Actualidad política, Ediciones, home, Opinión Imagen en tiempos de pandemia

Imagen en tiempos de pandemia

 

De cómo una crisis sanitaria podría consolidar un liderazgo político

 

Todo proyecto político que pretenda ser exitoso necesitará, imperativamente, contar su historia; una historia que nos diga quienes son, cuáles son sus objetivos, que nos proponga una cierta visión del pasado y del futuro; una historia que, como todas, contará con una introducción, en la que se presentan los personajes, un nudo, en el que los héroes enfrentarán a los villanos, y un final, en el que por un lado, se nos dejará una enseñanza y, por el otro, se nos abrirán las puertas a un nuevo capítulo.

Es por ello que, en política, la lucha más intensa  se desata en el plano simbólico antes que en el real, puesto que, siguiendo a D’Aadamo y García Beaudox, es a través de los relatos políticos[1] que logramos la integración en un colectivo social exitoso, la provisión de certidumbre y “ansiolíticos sociales” y la constitución de estructuras discursivas que permiten la simplificación de las realidades sociales, para facilitar su comprensión y aceptación (o heurísticos cognitivos).

Alberto Fernández llegó, a diciembre de 2019, sin un relato político que lo precediera, con una imagen pública que se tambaleaba entre fuertes cuestionamientos internos y externos que giraron, centralmente, en su identificación con alguno de los mitos políticos que le eran preexistente puesto que, en la Argentina moderna, los proyectos políticos han dejado de construirse sobre las estructuras partidistas, para sostenerse en el carisma de los líderes que los encabezan, en los relatos que ellos crean, y en los mitos que buscan instalar.

Y es que, son los relatos los que legitiman las acciones pasadas, presentes y futuras. Es esa construcción discursiva la que permite interpretar de dónde venimos y hacia dónde vamos, construyendo las fronteras simbólicas, internas y externas, entre el “nosotros” y el “ellos”.

Hoy, el relato político de Alberto Fernández pareciera encontrarse ante el primero de sus puntos de no retorno, ante un desafío que marcará a fuego lo que resta de su gestión, puesto que, el actual presidente, encabeza un gobierno que, probablemente, no será recordado por las medidas políticas de sus primeros 100 días, o por el proceso de renegociación de la deuda pública contraída, sino por haber sido al cual, en suerte, le tocó enfrentar la primera pandemia global del siglo XXI.

Y esta es, quizá, la mayor oportunidad para la consolidación de un relato político cuyos cimientos fueron cuestionados, puesto que, como sostienen Riorda y Elizalde, “la operación simbólica se presenta en momentos de crisis, cuando las imágenes simbólicas permiten que el sistema se mantenga y sea posible la formación de nuevas imágenes; es el resultado de una operación de rompimiento y reunificación social[2].

Consecuentemente, y siguiendo a Gutiérrez-Rubí[3], “no puede haber un líder sin un relato, de la misma manera que el relato no existe sin un narrador que lo imagine, lo construye y lo transmita”, puesto que, según este mismo autor, aquello que distingue al líder por sobre el político es que, “sencillamente, un líder percibe con claridad la situación en que se halla su país, conforma un proyecto de futuro, lo expone sin ambages y la gente le sigue porque tiene credibilidad y, en consecuencia, se identifica con él”.

En este sentido, y retrospectivamente, Alberto Fernández pareciera haber hecho acuse de recibo en tres sentidos:

  1. En primer lugar, la prontitud de las medidas tomadas y la determinación demostrada en los primeros días de la pandemia lo encuadraron en la definición de Gutiérrez-Rubí, al permitirle generar una fuerte sinergia entre la construcción de su relato político y de su liderazgo.
  2. En segundo lugar, al jugar con una aparentemente dicotómica distinción discursiva, cuando sostuvo que: “no tenemos que caer en el falso dilema de es la salud o es la economía (…) una economía que cae siempre se levante, pero una vida que cae no la levantamos más[4], se permitió reconstruir su imagen simbólica desde el punto de vista de Riorda y Elizalde, utilizando la crisis sanitaria global como medio para el rompimiento y reunificación de los clivajes sociales.
  3. Por último, la estructuración y continuidad de los mensajes en el marco de las figuras utilizadas durante la campaña, tales como “es con todos” y “Argentina unida y solidaria”, simultáneamente con la aparición pública junto a las principales figuras institucionales de la oposición, le han permitido cohesionar el mensaje y generar los espacios de encuadre para la construcción de un nuevo marco (o framing) simbólico.

En este contexto, diversos estudios de opinión pública consultados[5] al momento de elaborar el presente artículo, parecieran confirmar el inicio de un proceso de consolidación del liderazgo político de Alberto Fernández, por cuanto su imagen pública se encuentra en sus mayores valores desde la asunción, al igual que la aprobación de la gestión y las expectativas respecto a la situación del país, aún cuando las expectativas respecto a la finalización de la crisis sanitaria se ubiquen mayoritariamente en el segundo semestre de 2020.

En síntesis, Alberto Fernández enfrenta una pandemia que lo eligió a él, sin un relato político que lo legitime desde el origen, construyendo su historia y su liderazgo en el camino, de la mano de una sociedad que le ha dado una manta corta de confianza, un cheque de credibilidad, con el cual deberá pagar los costos políticos de la pandemia y ahorrar lo suficiente para construir un proyecto que lo trascienda.

 

_____________________________

[1] D’Adamo, Orlando y García Beaudox, Virginia. “Comunicación Política: narración de historias, construcción de relatos políticos y persuación”. Revista Comunicación y Hombre. Portezuelo de Alarcón, España. 2016 Pág. 35.

[2] Riorda, Mario y Elizalde, Luciano. “Comunicación Gubernamental 360”. Ed. La Crujía. Buenos Aires, Argentina. Pág 59.

[3] Gutiérrez-Rubí, Antoni. “Micropolítica”. Ed. Grafiko. 2007-2009. Pág. 27 y 28.

[4] Televisión Pública Noticias. “Alberto Fernández anunció que el aislamiento social se sostendrá hasta después de semana santa”. En: https://www.youtube.com/watch?v=nwXmw0L7jcc . Minuto: 13:05

[5] Corresponden a las firmas: Analogías, OH! Panel, Poliarquía, Proyección Consultores y Zuban Córdoba y Asociados.