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Un planteamiento estratégico para acabar con las ocurrencias de campaña

Por: Alfredo Dávalos López

México-Ecuador

Presidente de la Asociación Latinoamericana de Consultores Políticos

@Adavaloslopez

Hoy las campañas políticas deben ser estratégicas, técnicas y sobre todo profesionales, ya nada puede dejarse a la intuición, al “yo creo que” o al sentido común de los candidatos y sus equipos, es por eso que si no sigues al pie de la letra los siguientes consejos, lo más probable es que termines perdiendo en tu próxima campaña.

  1. Dime con quién andas y te diré por qué pierdes

En todas las campañas suelen aparecer unos personajes tan incómodos como perjudiciales, que no obstante de carecer de experiencia y conocimientos técnicos acerca de la comunicación política y las campañas, por lo general suelen instalarse como los consejeros de cabecera de los candidatos.

Desgraciadamente, estos sujetos, aduladores por excelencia, cuentan con la habilidad necesaria no solo para convencer al candidato sino para lograr que, uno a uno, vaya deshaciéndose de sus colaboradores más fieles y cercanos. Su imperio sobre el alma del candidato llega a tal grado que en no pocas veces ponen en riesgo el desenlace del proceso electoral. Finalmente, cuando todo está perdido, emprenden una verdadera cacería de brujas para culpar a todo mundo de los errores que ellos y sus “fabulosos consejos” ocasionaron. Yo a estos singulares personajes los he catalogado como los “Alejos”, “porque entre más consejos vuelven a los políticos bien pendejos”.

  1. En la investigación está el detalle

Los detalles más importantes de la campaña se encuentran en la investigación, para elaborar la estrategia, no podemos basarnos en chismes y rumores, tampoco dejar nada a la especulación, ni al sentido común, que en las campañas termina por convertirse en el menos común de los sentidos.

Cada vez es mayor el número de perspectivas y especialidades que se requieren para determinar factores como los temas que le interesan a la gente; los atributos más apreciados por los electores; la composición y características de la población en edad de sufragar; el equilibrio de fuerzas en el ámbito político; e incluso la manera de comportarse de cada uno de los contendientes.

Una buena investigación se asemeja a los análisis que nos hace y recomienda un buen doctor, por eso es fundamental que los resultados de las investigaciones sean objetivos. Algunos asesores modifican dichos resultados para satisfacer, o adular descaradamente, a los candidatos. Práctica por demás perniciosa, ya que deja virtualmente ciego tanto al estratega, como al propio equipo de campaña.

Recuerda siempre que la verdad está en la mente de la gente y la única manera de conocer dicha verdad es a través de un profundo proceso de investigación cuantitativa y cualitativa porque en la política nada puede dejarse al azar.

  1. El que se enoja pierde.

Para que tu campaña política sea exitosa debe basarse siempre en un proceso estratégico dentro del cual se definan líneas maestras en las que claramente se marque terreno o la cancha en la cual vamos a competir y las distintas tácticas que debemos implementar para nuestro candidato. De la misma forma, debemos definir y conocer perfectamente a los adversarios que enfrentamos; a los “otros actores” en el escenario; a los distintos públicos a los cuales destinaremos nuestros mensajes; y los medios más adecuados para ser efectivos dentro del proceso electoral.

Para el consultor político y estratega Jaime Duran, todo candidato debe delimitar el terreno de la discusión desde su estrategia, y tratar que los demás discutan sobre ella. Una buena estrategia es proactiva y no reactiva. Pretende que el político juegue su propio juego y no que sirva de “actor secundario” en un escenario diseñado por otros. Aunque algunos políticos y consultores no le dan importancia a este tema, la práctica nos dice que es definitorio en el éxito de la estrategia de comunicación. Recuerda siempre que la estrategia se hace con la cabeza y no con las vísceras; una confianza desmedida durante la campaña puede provocar que tanto tú, como tu equipo bajen la intensidad y cometan varios errores estratégicos.

  1. Atacar por atacar

Hay muchos candidatos que se sienten los “gallos de pelea” y cuando sus adversarios los atacan, por lo general, pierden la cabeza y terminan tomando decisiones con su estómago y de manera visceral. Cuando en una campaña se responde solo por responder algún ataque sin ninguna estrategia, se puede convertir en un boomerang que termina por afectar tu candidatura.

Nunca olvides que si atacamos con el estómago y no a través de la técnica, difícilmente lograremos tocar las fibras sensibles de la gente y restarles votos a nuestros adversarios. El ataque en las campañas siempre debe ser un proceso estratégico, validado con anterioridad por las investigaciones y estudios de opinión. Al respecto, Elgarresta señala que una vez que hemos atacado, no podemos retirarnos. Hacerlo sería admitir que el ataque era injusto y eso deja en una mala posición al candidato que lo hizo. Por lo tanto, antes de agredir debemos decidir si estamos dispuestos a ir hasta el final. Lo cual no es fácil, pues casi siempre la gente que más protesta el ataque está entre los propios partidarios del candidato que ataca .

Si al final quieres ganarle a tu adversario debes terminar pensando y actuando como él, por eso te recomiendo que le hagas siempre caso al dicho popular mexicano que señala “no hay mejor maestro que tu propio enemigo”.

  1. Al lado de un buen candidato, siempre hay un gran equipo

Un equipo de campaña moderno debe estar conformado por profesionales y expertos en cada una de las áreas de actividad. No por familiares y amigos, puesto que en la gran mayoría de los casos cuentan con una visión sesgada de la campaña, se ven continuamente asaltados por las pasiones y emociones que una contienda electoral despierta, y en algunas ocasiones perjudican al candidato al orillarlo a tomar decisiones en forma completamente visceral.

Es importante que en todo equipo de campaña los roles y las funciones queden bien definidos; cada actor debe tener claro cuáles son sus responsabilidades y funciones. Además, es necesario que entienda que sus acciones y su trabajo son fundamentales para obtener el triunfo electoral. Al respecto, Elgarresta señala que la organización de la campaña es el esqueleto sobre el cual se apoyan todos los elementos necesarios para llevarla a cabo, con armonía, eficacia y efectividad. Para que su utilización resulte eficaz, deberá concebirse de modo que permita situar todos los valores y capacidades humanas en el lugar adecuado de la organización.

Mucho cuidado debes de tener para no permitir que arribistas y aduladores logren colarse en tu equipo. Ellos, como las “alimañas” que en realidad son, no cegarán en sus esfuerzos hasta crear una brecha en la confianza que les tienes a tus más cercanos, leales y fieles colaboradores. Es muy triste ver fórmulas compuestas por familiares, amigos y colaboradores reunidos a lo largo de toda una vida, y son sistemáticamente desmanteladas por sujetos carentes de escrúpulos, ética y moral, que atacan por dos frentes: con una mano adulan al candidato, convenciéndolo que es un ser supremo, inteligente, agradable, simpático y carismático, con ideas geniales y propuestas infalibles; y, con la otra, critican, inventan rumores y desprestigian sistemáticamente a los más cercanos colaboradores del candidato.

  1. Aunque el candidato se vista de seda, candidato se queda

La imagen es fundamental en una campaña, pero recuerda que esa imagen siempre debe guardar una relación con tu esencia y con lo que realmente eres. Polanco nos pone en guardia con respecto a la tentación de incurrir en prácticas tan anacrónicas como la consistente en tapizar literalmente las principales avenidas viales de las ciudades y poblados, las unidades del transporte público y la fachada de grandes edificaciones con materiales que no comunican adecuadamente nuestro mensaje, y solo replican el rostro del candidato.

Una buena fotografía también es clave dentro de tu campaña política, por eso es importante que no mandes tu fotografía de bautizo, o “arriba del caballito en el parque central de tu ciudad”. Es fundamental que inviertas en tu imagen, pero sobre todo, que te des el tiempo de hacer una buena sesión fotográfica con un profesional de la imagen, porque las fotografías son un elemento clave para vincularte a tu mensaje. Ten siempre presente que no debes terminar por convertirte en un candidato photoshop y que la imagen visual de tu campaña debe ser hecha por diseñadores profesionales para que no tengas una campaña común y corriente diseñada en clip art.

  1. Ojo en dónde pones el ojo y dónde pones la bala

Ten siempre presente que cada uno de los medios tiene sus propias ventajas y desventajas. No es lo mismo difundir mensajes en el área rural, que en la urbana. Tampoco, dirigirnos a jóvenes o adultos. Algunos medios son mucho más efectivos en cierto tipo de elector, ciudad, clase socio económica, etc. Además, recuerda que hoy existen un sinnúmero de medios alternativos que permiten que nuestro mensaje llegue mucho más rápido, sea más preciso y sobre todo, personalizado.

Toda campaña también debe contar con buen mensajero, un fuerte mensaje o mensajes, un eslogan y una adecuada imagen gráfica. Es por lo anterior que dentro de la estrategia debe quedar siempre plasmado cuál o cuáles son las acciones para que dicho mensaje comunique sobre los temas que más nos convienen. Además, es fundamental que dicho mensaje tenga la posibilidad de adaptarse para cada uno de los targets importantes para nuestra campaña. Recuerda que tú también eres el mensaje y en algunas ocasiones eres mucho más importante que él, por eso tu comunicación debe ser simple y clara, así que para poder llegar a la gente háblales de lo que realmente les interesa.

Hoy debes tomar en cuenta que la comunicación no es unidireccional y que la revolución tecnológica ha impactado considerablemente en los propios medios de comunicación y sobre todo en la población en general, por lo que se vuelve de suma importancia que dentro de todo proceso de comunicación política se incorporen herramientas tales como el Internet, el celular, etc. Los cuales han sido principales vehículos de información y movilización en distintos acontecimientos tanto en el Ecuador como en el mundo. Pero recuerda siempre que sin estrategia los medios masivos, alternativos y los digitales no sirven para nada, nadie gana solo por Facebook y Twitter, y mucho menos por su linda cara.

El equipo de Acción Política es el responsable de las actualizaciones de información de actualidad del portal

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