home Actualidad política El político que no tenga una historia que contar, está condenado al fracaso

El político que no tenga una historia que contar, está condenado al fracaso

Nadie vota por un político que no tenga una historia que contar. Aunque tenga un discurso de altura y toque temas de relevancia porque para conectar con la audiencia, no importa lo que se diga, sino cómo lo diga.

Al menos así lo plantea el especialista y consultor político, Carlos Pineda, quien sostiene que la importancia del storytelling en la imagen política se debe a que los humanos “somos contadores de historias” porque “la manera como vivimos es de historia en historia”.

“Estas en la casa esperando a que llegue tu mamá, tu novio, tu esposo, tu hermano para que te cuenten como les fue en el día (…) [porque] esas historias las cuentas desde la verdad, desde la esencia real de la historia, sin trabajar, sin exagerarla, sin edulcorarla; llegan al corazón directamente” agregó.

El storytelling es una técnica que se ha popularizado y consiste en la construcción de una historia atractiva para una audiencia que conecta y se envuelve en una atmósfera mágica a través del relato. En el marketing político se empezó a utilizar para conectar emocionalmente con la gente: lo racional y lo instintivo.

Para esto, el especialista hace énfasis en la importancia de la narrativa que debe presentar, anudar y generar un desenlace coherente ligado a la emoción de la audiencia a la cual se están dirigiendo. «La gente recuerda lo último que escucha».

De hecho, asegura que el storytelling puede llegar a posicionar a cualquier persona que lo desee siempre que se utilice los elementos correctos.

“No vayas a creer que Macron es mucho más atractivo a nivel de imagen que lo que pudiera ser Lula Da Silva o el presidente Maduro o el presidente Uribe. Insisto, si tú lo muestras de verdad como él es, la gente lo va a recibir”, dijo Pineda

Por lo tanto, para el especialista, el candidato, dirigente o político debe mostrarse “tal cual es”, con sus fortalezas y debilidades. Asimismo, la historia debe ser transmitida de la forma más llana, precisa, clara y transparente que se pueda.

Con respecto a esto, Pineda sostiene que los mensajes políticos deben cuidar la narrativa, la coherencia estructural, la credibilidad y la fidelidad porque esto es lo que hace que la historia sea verosímil para la audiencia.

También, establece que tal credibilidad y fidelidad se debe ganar. Es un error tratar de ocultar, cambiar, ocultar, maquillar o difuminar las historias porque “nadie quiere a Superman gobernando, ni nadie quiere tampoco a Jhon Travolta, ni nada de eso (…) la gente lo que quiere es alguien auténtico, real, verdadero, en el que ellos puedan confiar”.

Sin embargo, indica que las historias deben ser entregadas “al gusto del que la va a recibir, por eso es que no puede haber una buena historia trabajada, si antes no se ha investigado sobre quiénes son esas personas o este público o este segmento o los interesados”.

El consultor político concluyó que el storytelling logra un “enganche inmediato” con la audiencia únicamente cuando se muestra al político de forma transparente pero con conocimiento previo de los intereses de las personas a los que va dirigido la campaña.

Redactado por: Lic.María Corina Roldán. Edición de contenido: Lic. Ingrid Bravo Balabu.

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Redacción Acción Política

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